¿Alguna vez te has preguntado si la música puede tener un lado oscuro? La verdad es que, tras más de 20 años en la industria musical, he visto de todo. Desde artistas que viven su pasión hasta músicos que se enfrentan a consecuencias inesperadas. En este artículo exploraremos una inquietante pero fascinante realidad: ¿puede un instrumento enfermarte? Lo que empieza como un mero accesorio de expresión artística puede, en algunos casos, convertirse en una fuente de problemas de salud. Prepárate para descubrir casos documentados que podrían cambiar la forma en que miras tu guitarra o tu teclado.
El polvo y las alergias: Los enemigos silenciosos del músico
Uno de los factores más subestimados en el mundo de la música es el cuidado de los instrumentos. Todos sabemos que tocar un instrumento es esencial para cualquier músico, pero ¿qué pasa con el mantenimiento? Las malas prácticas de limpieza pueden llevar a la acumulación de polvo, moho y hongos, que son verdaderos catalizadores de problemas de salud. En mi experiencia, he conocido a varios músicos que, al ignorar este aspecto, experimentaron reacciones alérgicas que fueron desde estornudos hasta crisis asmáticas.
Síndromes relacionados con instrumentos específicos
A lo largo de mi trayectoria, he conocido casos de músicos que padecen lo que se conoce como Síndrome del Músico. Este fenómeno se refiere no solo a lesiones por esfuerzo repetitivo, sino también a afecciones que tienen su origen en la interacción con los instrumentos. Por ejemplo, algunos saxofonistas han desarrollado problemas respiratorios provocados por el uso continuo de instrumentos que no estaban adecuadamente limpios. Este no es un caso aislado, sino una realidad que persigue a muchos, así que es tiempo de reflexionar sobre la relación con nuestras herramientas de trabajo.
El caso del saxofonista antihigiénico
Uno de los casos que más me impactó fue el de un saxofonista en una orquesta, que era famoso no solo por su talento, sino también por su desprecio por la limpieza de su instrumento. Tras múltiples quejas de sus compañeros de banda y del médico que le atendía, descubrió que los hongos en su saxofón le estaban provocando inflamaciones y problemas respiratorios. No es solo un problema estético, como pensarás; es una cuestión de salud. Ella tuvo que dejar de tocar por un tiempo y, sinceramente, el tiempo que perdió como músico es algo que no se puede recuperar.
Instrumentos de contacto: Respuestas alérgicas y dermatitis
¿Sabías que la piel puede ser tan sensible como tus pulmones? Es común que algunos músicos sufren de dermatitis de contacto debido a los materiales de sus instrumentos. Esto es especialmente relevante para quienes tocan instrumentos de cuerda, como violines o guitarras, donde la exposición continua a las cuerdas y a otros materiales puede causar reacciones adversas. Las reacciones van desde picazón hasta irritaciones más graves que pueden forzar a un músico a buscar atención médica.
El peligro de las correas de guitarra
Hablando de la guitarra, he escuchado historias preocupantes sobre músicos que desarrollan alergias severas a las correas debido a la calidad del material, muchas veces cuero sintético. Algunas etiquetas no usan el cuero legítimo y pueden estar tratadas con químicos dañinos, que podrían derivar en reacciones cutáneas. Así que, si notas una erupción, revisa qué material estás usando. La trompeta de tu amigo puede ser más ‘limpia’ de lo que imaginas.
La salud mental: el otro lado de la moneda
No todo se limita a lo físico; también hay un impacto psicológico. La presión de tener que estar al máximo puede llevar a los músicos a descuidar su bienestar. Historias de músicos que terminan con problemas de salud mental no son raras en este entorno, y esto puede estar ligado no solo al trabajo, sino al instrumento que utilizan. La relación que tenemos con nuestra música puede influir en nuestra salud general.
Conclusiones y consejos
La música es una forma de vida, pero no podemos olvidar que nuestros instrumentos son una extensión de nosotros mismos. Conocemos los riesgos y debemos actuar en consecuencia para cuidar nuestra salud. ¿Qué puedes hacer? Aquí te dejo unas recomendaciones:
En resumen, la pregunta “¿Puede un instrumento enfermarte?” tiene respuesta. Si bien es raro, no es imposible. La clave está en el conocimiento y en cuidar de nuestra salud multimodal: física y mental. Recuerda, la música es un regalo, pero cuidar de ti mismo es aún más fundamental. ¡No por nada somos los encargados de llevar la melodía al mundo!
Hay todo un mundo de fenómenos musicales extraños esperando ser descubierto.
1980, Barcelona, España.
Ingeniero de sonido, mezcla y mastering.
Guitarrista y compositor de música.
Ha lanzado 4 álbumes, 9 EPs y decenas de sencillos de diferentes géneros musicales.
También ha mezclado, masterizado y grabado para innumerables artistas independientes.
Fotógrafo y dibujante por afición.
